Líder, ¿qué estás haciendo por la cultura de tu empresa?

Líder, ¿qué estás haciendo por la cultura de tu empresa?
Fotografía: Shutterstock

Por: Carmen Tello


REDACTORA DE CONTENIDOS

Cada vez es más común que un empleado promedio permanezca de uno a tres años dentro de una empresa o startup. De hecho, nueve de cada diez startups han tenido dificultades para atraer y retener a su talento, según la consultora Willis Towers Watson .

Aunque este escenario es poco alentador para aquellos empresarios o emprendedores, existe una solución más allá de la misión, visión, filosofía y objetivos: la cultura organizacional. Este concepto lo define Edgar Schein (citado por Sánchez, et al. 2006), como:

Aquel conjunto de creencias que comparten los miembros de una organización sobre cuál es la mejor forma de hacer las cosas, las cuales definen la visión que la empresa tiene de sí misma y del entorno.

A su vez, Schein propone que esta cultura puede analizarse en tres niveles:

  • 1. Artefactos: estructura administrativa, ambiente físico de la organización y otros procesos fáciles de observar.
  • 2. Valores adoptados: valores, filosofías, metas, visión, reglamentos, es decir, los elementos que marcan la identidad de la empresa
  • 3. Supuestos subyacentes: medidas y acciones que se van adoptando y que, a la par, generan nuevas creencias y percepciones.

En consecuente, con la cultura organizacional se pueden entender y descifrar elementos como: el lenguaje entre los empleados, su comportamiento, si hay un ambiente de confianza o rigidez, la vestimenta o si las instalaciones están equipadas y limpias.

¿Cómo lograr ventaja competitiva con la cultura organizacional?

En primer lugar, la alta dirección (CEO, vicepresidente, gerente general y gerentes o directores de los diferentes departamentos) es la responsable de establecerla por medio de sus comportamientos y formas de dirigir a sus colaboradores.

En segundo lugar, se pueden basar de las mejores formas de dirección, incluso de las herramientas de trabajo que mejor se acomodan al equipo, entre otros elementos que conforman los tres niveles de Schein.

En tercer lugar y último, evaluar de manera periódica el proceso y los resultados es un paso importante al momento de desarrollar las nuevas estrategias que apoyen las metas y objetivos de la startup o empresa.

De esta manera, los colaboradores se identificarán con la organización y, a su vez, generará un impacto positivo en su comportamiento y mente, pero si esta cultura es débil puede provocar desconfianza y afectar el desempeño, ocasionando la rotación del personal.

Recuerda poner atención en las decisiones que toman tus líderes, o si eres uno de ellos, debes saber que cada una de tus acciones serán para tus colaboradores una medida de lo que deben hacer y lo que deben evitar.

Referencia

Sánchez Cañizares, S. M., Trillo Holgado, M. A., Mora Márquez, C. M., y Ayuso Muñoz, M. Ángel. (2006). La cultura organizacional como núcleo central en la medición del capital intelectual. Revista de Psicología Del Trabajo y de las Organizaciones, (1576-5962), 184. Recuperado de https://journals.copmadrid.org/jwop/files/101846.pdf

¿TE INTERESA MEJORAR TU PERFIL PROFESIONAL?

Forma parte de nuestros articulistas y publica tu trabajo con nosotros.

Palabras Clave


TE PUEDE INTERESAR